Diseñando la Delicia: El Impacto de los Materiales, la Distribución y la Tipografía en los Menús

¿Quieres que tus platos estrella se vendan como nunca antes? Hoy te traemos las claves para impulsar tus ventas a través del formato de tu #menú.

Basándonos en las tendencias observadas en la industria de la restauración y estudios de marketing relacionados con la presentación de menús, observamos que un formato de menú bien diseñado y atractivo puede aumentar las ventas hasta en un 10% en comparación con los menús convencionales.

La pregunta es, ¿cómo se logra esto?

  1. El formato del menú


    Imagina saber dónde están mirando los ojos de tus comensales cuando están navegando por el menú… ¡te permitiría colocar los platos que más te interesa vender en lugares estratégicos!

    Presta atención a los diferentes formatos que puedes tener en cuenta. Primero tienes el formato de una sola página, donde se encuentra todo el menú. Además, el área de concentración de atención se ubica en la mitad superior de la página.

    Luego está el formato de menú más común, el de dos páginas / libro. Esto permite una organización más detallada, con la concentración de ventas distribuida en ambas páginas.

Y finalmente el tríptico o menú de tres paneles. En este tipo, cada panel ofrece una categoría específica, facilitando la navegación. Si tu idea es dar información detallada sobre cada producto, este es tu formato.

  1. El tamaño importa


    El tamaño del menú juega un papel crucial en la eficacia y experiencia de tu cliente. Si quieres asegurar la legibilidad de tu menú, no olvides que tiene que ser lo suficientemente grande para incluir todos los platos que ofreces.

Un tamaño adecuado también te permitirá tener suficiente espacio para descripciones e imágenes, aumentando así el atractivo visual. Un equilibrio entre estética y manejabilidad garantiza una experiencia satisfactoria para tus clientes.

Recomendación: Los menús demasiado grandes son difíciles de manejar y podrían causar problemas como vasos rotos.

3. Estilo de fuente

¿Qué es lo primero que notas cuando coges un menú? Lo creas o no, el primer punto crucial en un menú es el tamaño y estilo de la fuente utilizada.

Aumenta las palabras, números y símbolos gráficos para captar la atención del lector hacia un plato en particular, o por el contrario, redúcelos si quieres disminuir el enfoque en elementos específicos.

Este enfoque no solo aumenta las posibilidades de que tu cliente considere pedir ese plato, sino que también funciona como un imán visual al emplear diferentes estilos tipográficos. ¡Pero cuidado! Es muy importante limitar el menú a solo tres estilos de fuente para maximizar la efectividad, porque si usas más, diluyes la atención de tu audiencia.

4. Brillo y color

El juego correcto con el brillo es esencial para captar la atención de tus clientes. Cuando buscas resaltar platos específicos, el uso de tonos vibrantes y contrastes visuales es clave para atraer la mirada.

Sin embargo, si prefieres mantener un estilo uniforme en todo el menú, optar por una paleta de colores armónica proporcionará un atractivo visual general.

Manipular el brillo de un color puede marcar una gran diferencia; por ejemplo, cambiar de gris a negro o de rosa claro a rosa oscuro puede crear variaciones sutiles que influyen en la percepción visual de los platos. Este juego inteligente con el brillo no solo realza la presentación visual de tu menú, sino que también contribuye a una experiencia estética que cautivará a tus comensales desde el primer vistazo.

5. El uso de bordes y cuadros

Dirigir la atención de tus clientes a secciones específicas de tu menú se puede lograr mediante una táctica efectiva: el uso estratégico de marcos o bordes. Imagina resaltar la sección de aperitivos con un borde o diseño gráfico llamativo, creando un enfoque visual especial. Al agrupar todos los aperitivos dentro de este espacio delimitado, animas a tus clientes a leerlos como una experiencia cohesiva.

Esta técnica de «enmarcado» no solo organiza tu menú, sino que también guía intuitivamente a los clientes a explorar todas las deliciosas opciones que tus diferentes secciones tienen para ofrecer.

6. Categorización Creativa

Optar por una categorización creativa en tu menú ofrece no solo facilidad de uso para los comensales, sino también un atractivo distintivo. Utiliza encabezados evocadores, colores específicos y símbolos visuales para destacar categorías como «Favoritos del Chef» o «Experiencias Gourmet».

Integra historias cortas que conecten emocionalmente con los clientes y categoriza los platos por experiencias culinarias. Considera tematizar secciones, como «Viaje Culinario», para añadir emoción. Esta estrategia no solo organiza eficientemente tu menú, sino que también infunde emoción y personalidad en tus platos insignia, creando una narrativa culinaria única y memorable que deleitará a tus comensales.

 

¿Te gustó? Pues pronto lanzaremos la Parte III donde hablaremos sobre #neuroprecios.